Ed Sheeran en Chile
Un hombre, una guitarra y un estadio entero que llora y baila al mismo tiempo. La magia no necesita pirotecnia.
El concierto
Cuando Ed Sheeran anunció que volvería a Chile como parte de su gira Mathematics Tour, las entradas se agotaron en menos de dos horas. El Estadio Nacional recibió más de 55.000 personas para una de las noches más peculiares del año en espectáculos: un artista completamente solo en un escenario que alcanza para diez bandas.
Crítica
La propuesta de Sheeran es tan simple que parece imposible: guitarra acústica, un pedal de loop, su voz y nada más. Lo que construye con esos elementos debería ser modesto. Lo que construye en realidad es algo cercano al milagro.
El setlist recorrió toda su discografía. Los fans que llegaron desde niños ahora traen a sus propios hijos. Cuando sonó "The A Team", el estadio estaba en silencio absoluto salvo por 55.000 personas cantando en susurros. Es uno de esos momentos que no se fotografían ni se filman: simplemente se viven.
Sheeran habla con el público en español imperfecto y genuino, cuenta historias, se ríe de sí mismo. El final con "Perfect" e "I See Fire" fueron el tipo de cierre que se lleva pegado en el pecho durante semanas. Concierto del año en Chile, sin discusión posible.
